
La Isla de Pedrosa es una de las mayores islas cántabras. Se encuentra en Pontejos, al fondo de la bahía de Santander. Accedemos a ella atravesando el puente de Isla Pedrosa.
Antiguamente funcionó como hospital. Primero como centro de aislamiento para mantener en cuarentena a los marineros que llegaban en barcos afectados por enfermedades tropicales, y más tarde como sanatorio para el tratamiento de enfermedades oseas y tuberculosis. El hospital funcionó hasta 1988, cuando cerró definitivamente sus puertas.

A día de hoy en la península conviven edificios en ruinas (pabellones hospitalarios abandonados o el teatro en ruinas Infanta Beatriz) con edificios modernos reconvertidos por el gobierno cántabro para la rehabilitación de jóvenes drogodependientes.

El lugar, enmarcado por la increíble Bahía de Santander, es un remanso de paz en el que abunda la vegetación. Sin duda es un lugar mágico por el que pasear, ya que cuenta con varios senderos que nos van llevando por pequeños jardines secretos.

