
Los Pozos de Noja son dos pequeños embalses construidos a principios del siglo XX para la producción de electricidad entre los municipios cántabros de Miera y Liérganes.
Aunque la ruta es conocida por muchos Cántabros, a partir de ahora lo será mucho más. Y es que, el Ayuntamiento de Miera, con apoyo del GAL de Valles Pasiegos, ha instalando un banco y un columpio gigante de 7 metros, lo que promete ser un hito para la región sirviendo como reclamo turístico para conocer el municipio.

Existen varias formas de llegar a los Pozos de Noja (desde Esles, Liérganes o Mirones), pero si quieres ir con niños, la mejor forma es hacerlo desde Miera. Es la ruta más sencilla y con menos desnivel. En días despejados, las vistas del litoral cántabro desde el mirador de los pozos son impresionantes.

En el siguiente vídeo te dejamos un resumen de las increíbles vistas del lugar y de los dos nuevos reclamos que, sin duda, no querrás perderte.
